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Qué futuro deseamos para las ballenas y para nosotros mismos

ICB News, 2/07/2012 - A pocas horas de iniciarse la 64 va Reunión Plenaria de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) en Panamá, desde el Instituto de Conservación de Ballenas hacemos un llamamiento la todos los países miembros de este foro para que al momento de tomar sus decisiones, sobre la vida o la muerte de las ballenas, tengan en cuenta 5 fundamentos que hacen injustificable su cacería bajo todo punto de vista

Declaración de Apertura del ICB ante la Comisión Ballenera Internacional 


En la Declaración de apertura que las organizaciones de la sociedad civil presentan por escrito ante la CBI, decidimos focalizar nuestro mensaje en los principios que deberían ser la base de los esfuerzos de las naciones para detener la caza de ballenas y garantizar que los océanos sean un hogar seguro.

Si bien nos preocupa la grave y compleja situación en la que se encuentra inmerso este foro internacional, debido a los intereses de una minoría que le impide avanzar en su modernización y adaptarse a los intereses legítimos de la sociedad que desea proteger a las ballenas; en esta oportunidad decidimos a través de la declaración de apertura, efectuar un llamamiento a los 89 países miembros de la CBI para que al momento de tomar sus decisiones, lo hagan en base a las siguientes consideraciones que hacen de la cacería de ballenas en el siglo XXI algo condenable e injustificado desde todo punto de vista :

En el intento de establecer las bases racionales y morales sobre las cuales debería fundamentarse el actual manejo de los cetáceos y el abandono total de su cacería, citamos a Robbin Barstow, quien propone cinco categorías que hacen de las ballenas animales especiales y únicos.

Primero, las ballenas son biológicamente especiales. Por ejemplo, los cachalotes poseen el cerebro más grande que ha existido, y las ballenas jorobadas son las creadoras de las canciones más largas y complejas desarrolladas por cualquier animal no humano.

Segundo, las ballenas son ecológicamente especiales. Debido a su gran tamaño y su distribución amplia en todos los mares, las ballenas son inmensos reservorios de carbono, contribuyendo a la reducción del calentamiento global. Si permitiéramos que las poblaciones de ballenas se recuperaran de las operaciones balleneras de los últimos siglos, su biomasa combinada podría capturar 9 millones de toneladas de carbono de la atmósfera, reduciendo así el “efecto invernadero”. Esto es el equivalente al rol que un bosque templado de 11.000 kilómetros cuadrados tiene en la regulación de los gases atmosféricos. Si la inmensa mayoría de nosotros deseamos proteger un bosque así para beneficio de todos, ¿por qué no proteger a las ballenas con el mismo fin?

Tercero, las ballenas son culturalmente especiales para los humanos. Los cetáceos vivos tienen una capacidad casi increíble de enriquecer las vidas de las personas de muchas culturas con las que llegan a entrar en contacto pacífico. Las ballenas vivas inspiran felicidad en personas de todas las razas y nacionalidades, algo que ningún otro grupo animal ha llegado a igualar con tal magnitud. Los cetáceos ejercen tal fascinación en la gente que se han transformado en poderosas herramientas para generar conciencia ambiental en personas de todas las edades.

Cuarto, las ballenas son políticamente especiales. Su espacio vital no está delineado por límites nacionales claramente definidos. Sus territorios pertenecen en buena medida a la globalidad de las naciones: son los mares del mundo que no pertenecen a ninguna nación en particular, constituyendo un recurso especialmente global. Así, las ballenas se encuentran bajo el control internacional, y dado que legalmente no son un recurso exclusivo de ningún país, ninguna nación puede reclamar el derecho moral de matarlas.

Quinto, las ballenas son simbólicamente especiales. Más que ninguna otra forma de vida no humana, las ballenas han logrado simbolizar la preocupación por el medioambiente, y son una fuente de inspiración para conservar las interrelaciones de todas las formas de vida de este planeta.

Desde el ICB creemos que todas estas consideraciones deberían bastar para detener por completo la cacería de ballenas y delfines en todos los mares del mundo. Sin embargo, quizás el fin de la cacería de estos animales llegue cuando los humanos pongamos nuestros sentimientos por encima de nuestra razón.

Por ello, más allá de los argumentos técnicos, biológicos, políticos, económicos y de manejo, hacemos un llamado a cada comisionado ante la CBI para que al momento de tomar sus decisiones sobre la vida o la muerte de las ballenas, tenga en cuenta estas consideraciones y los invitamos a reflexionar sobre el hecho de que cada ballena no es “una más” en una gran masa indefinida de ballenas en el mar. Cada una es un individuo particular, con una historia de vida propia, que en algunos casos puede superar los dos siglos. Cada ballena tiene abuelos, padres, hermanas, hermanos, hijos e hijas, y tiene una personalidad (¿o una “ballenidad”?) propia.

Entonces, pensándolo así, pero sobre todo, sintiéndolo así, ¿podemos, en pleno siglo XXI, continuar con las matanzas de ballenas, con el fin que sea?

Es nuestro deseo que esta reunión anual de la CBI sea un punto de inflexión y que genere un cambio en el rumbo de este foro. Debemos pensar qué futuro deseamos para las ballenas y para nosotros mismos, como seres humanos pensantes y con sentimientos. Como organización civil Latinoamericana, deseamos fervientemente que se apruebe la creación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur para asegurar que nuestros océanos constituyan un hogar seguro donde las ballenas puedan vivir en paz en lugar de morir bajo el poder de un arpón.

Finalmente, destacamos los importantes esfuerzos que realiza Panamá en forma conjunta con los países Latinoamericanos que conforman el Grupo Buenos Aires, para promover iniciativas de investigación, conservación y uso no letal de los cetáceos. Apoyamos su fuerte compromiso con el mantenimiento de la moratoria a la caza comercial de ballenas, sus iniciativas para lograr el fin de la caza científica y bajo objeción, la promoción del uso no letal de las ballenas, el bienestar y la ética animal, el respeto integral a los Santuarios de Ballenas y su apoyo a la creación del propuesto Santuario Ballenero del Atlántico Sur.

Se puede difundir citando la fuente. © Instituto de Conservación de Ballenas.

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Los ojos del planeta estaran atentos a las decisiones que tomen los representantes de los gobiernos presentes en la 64 va Asamblea Plenaria de la CBI.