Noticias y Novedades
Un lobo marino “fantasma” vuelve a la vida

Era una tarde soleada de octubre, excepcionalmente calma y con el mar planchado. Recorríamos en bote la costa del Golfo San José para foto identificar ballenas y obtener muestras de piel para análisis biológicos. Una pequeña “boya” llamó nuestra atención, ya que se movía de  manera extraña. Al acercarnos, vimos que en realidad era la cabeza enredada de un lobito marino muy joven, cría de la última temporada, que apenas asomaba a la superficie.

La red era un salabardo, que es un saco de red colocado en un aro de hierro con tres o cuatro cordeles que se atan a un cabo delgado. Se emplea para sacar la pesca de las redes grandes o durante la captura de mariscos. El lobo había entrado en esta “bolsa”, quedando casi todo su cuerpo adentro del saco y su cabeza atrapada en el fondo, con sogas enredadas entre sus dientes. No podía abrir la boca.

Había muerte en el futuro cercano de ese lobo marino. Sería una muerte lenta, por desnutrición, al no poder alimentarse.

Lo veíamos nadar con esfuerzo, empujando esa red que acorralaba su cabeza, sus aletas, su cuerpo. Asomaba su hocico a la superficie para respirar, y parecía un animal preso que luchaba por vivir. Y eso era. Cuando se sumergía, primero desaparecía de mi vista el color natural de su pelaje, bellamente mimetizado con el fondo marino, y después desaparecía el color vívido y artificial de la red que lo acorralaba. Primero desaparecíael animal, después desaparecía su trampa, que parecía moverse sola. Por eso siento que ví un fantasma, un muerto-vivo que dejaba su rastro sutil en el agua, que como todo rastro en el agua, se extinguía pronto, como si nunca hubiera estado allí.

Debido a su agotamiento, pudimos capturarlo y llevarlo ala costa. Allí, junto aDiego Taboada, Carina Marón y el equipo de voluntarios del Instituto de Conservación de Ballenas, cortamos las sogas que rodeaban su cabeza, que afortunadamente aun no estaba lastimada.

En el momento en que quitamos el salabardo de su cuerpo, ¡rápidamente retornó hacia el mar! Nadó libremente, y luego se quedó un largo rato, asomando su cabeza curiosa para mirar hacia la costa donde estábamos nosotros, emocionados y celebrando haberle devuelto la vida a este lobito marino.

Informamos de este caso a la Dirección de Fauna y Flora Silvestres de Chubut. Pero este es sólo un caso puntual con final feliz.

El drama de los mamíferos marinos enmallados en redes y sogas se repite por miles cada año, en todos los mares del mundo. Muchas veces, demasiadas veces, ahora mismo mientras leemos esto, se extingue la vida de delfines, ballenas, lobos marinos, focas, y también la de aves y tortugas marinas enmallados. Mueren ahogados o, luego de largas agonías, con sus cuerpos lacerados por esas trampas que nosotros los humanos colocamos en el mar.

La vida de ese lobo iba extinguirse, de no haber mediado el azar, que hizo que estuviéramos allí esa tarde, y que el mar ayudara también, calmando sus olas para que pudiéramos percibir ese pedido de auxilio en forma de cabeza atorada en una red mortal. Pienso en una frase de Eurípides, poeta griego de la antigüedad, a quien se atribuyen estas palabras: “Al sostener que existen los dioses, ¿no será que nos engañamos con mentiras y sueños irreales, siendo que solo el azar y el cambio mismo controlan el mundo?” ¿Fue el azar el que nos llevó a estar allí y poder salvar este lobo? ¿Fue Yemanjá calmando el vientre de su océano y protegiendo la vida de este recién nacido?

En el año 2002, otro animal magnífico tuvo su día de salvación en Península Valdés. Garra, una ballena franca que por entonces tenía sólo un año de edad, quedó atrapado en las cadenas del fondeo de una embarcación frente a Puerto Pirámides. Con el esfuerzo de toda la comunidad local, Garra fue rescatado y salvado. Años más tarde, reapareció en la misma bahía, una clara evidencia de que sobrevivió aquel evento. Garra es hijo dela ballena Victoria, a quien conocemos desde 1972.

Vos podés adoptar a Victoria y a otras ballenas a través del Programa de Adopción del Instituto de Conservación de Ballenas.

No hay tiempo que perder, y necesitamos tu ayuda. Para que podamos seguir trabajando por el bienestar de los mamíferos marinos, sumate hoy adoptando una ballena.

Los invito a ver un video del rescate de este lobo marino... un fantasma que volvió a la vida. http://youtu.be/eQx-xVxPpqE

Cordialmente,

MarianoSironi
Director Científico


Se puede citar la gacetilla citando la Fuente. (C) Instituto de Conservacion de Ballenas


Ver Anterior  Ver Siguiente

Los invitamos a ver el video del rescate de este lobo marino... un fantasma que volvió a la vida.