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La Ballena Franca Austral en el Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional

ICB, 6 de mayo de 2018 - Entre el 23 de abril y 6 de mayo se realizó la reunión anual del Comité Científico de la Comisión Ballenera Internaconal en  Bled, Eslovenia. Aproximadamente 200 de los principales científicos de cetáceos del mundo se reunieron para revisar las últimas investigaciones realizadas sobre una amplia gama de temas relacionados con la gestión y conservación de cetáceos. El Dr. Mariano Sironi, estuvo allí presentando los resultados de las investigaciones realizadas por los científicos del Instituto de Conservación de Ballenas y Ocean Alliance y colegas de varias organizaciones sobre las ballenas francas australes de Península Valdés.  

Plan de Manejo y Conservación de la Ballena Franca Austral

El subcomité de Planes de Manejo y Conservación (CMP por sus siglas en inglés) se ocupa de especies y poblaciones de cetáceos que son objeto de estos planes, como la ballena franca del Atlántico Sudoccidental (Argentina, Uruguay y Brasil), la ballena franca del Pacífico de Chile-Perú, la ballena gris del Pacífico norte y la franciscana. Una de las sesiones de este subcomité fue dedicada enteramente a las ballenas francas australes de Argentina. Colegas investigadores del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET de Puerto Madryn) presentaron resultados muy relevantes sobre la dinámica poblacional, el Dr. Alex Zerbini expuso datos y mapas sobre las rutas migratorias de las ballenas marcadas en la Provincia de Río Negro mediante seguimiento satelital y el Dr. Sironi presentó estudios sobre los varamientos de ballenas en Península Valdés, su estado nutricional basado en muestras de grasa y los niveles de hormonas de estrés en crías determinados mediante el anásis de las barbas.

Las discusiones que siguieron a cada presentación fueron muy enriquecedoras y fructíferas. Si hicieron sugerencias de nuevos estudios y recomendaciones para que se continúen estas líneas de investigación que están generando información que el Comité considera de alta prioridad para conocer la dinámica de la población en las condiciones ambientales actuales y comprender las causas de los eventos de alta mortandad registrados en años recientes. La posibilidad de analizar nuestros estudios junto a los máximos expertos mundiales en la biología y el comportamiento de las ballenas es una oportunidad única para mejorar los proyectos actuales y detectar prioridades de investigaciones futuras. 

Buscando Respuestas a la Mortandad de crías de ballenas francas 

Presentamos los resultados de un estudio que indicó que las crías no tienen síntomas de  desnutrición. Desde que comenzaron a producirse los eventos de mortandad elevada de crías de ballenas francas en Península Valdés, hemos presentado ante el Comité Científico una serie de estudios que analizan estos eventos desde diversos ángulos de la biología de las ballenas. En esta ocasión, presentamos resultados sobre un estudio liderado por la Dra. Carina Marón, investigadora del ICB y becaria post-doctoral de CONICET, que indican que las crías no tienen síntomas evidentes de desnutrición. Medimos el grosor de la capa de grasa en 345 crías muertas y lo comparamos entre años de alta y baja mortandad, y analizamos el contenido de lípidos en la grasa de 16 crías vivas y lo comparamos con el de 67 crías muertas. Estas variables no mostraron diferencias entre los grupos, lo cual indica que las crías que mueren, al menos en su mayoría, no estarían desnutridas.Además, los estudios post-mortem que realizamos sobre las crías que varan en Península Valdés muestran que los ballenatos no están particularmente debilitados o delgados. Estos resultados son muy útiles para confirmar o descartar las hipótesis acerca de las mortandades inusuales de ballenas francas, por lo que los miembros del Comité felicitaron al equipo de investigadores del ICB por su labor científica en Argentina y recomendaron que continúen estos proyectos.

Los ataques de gaviotas y sus efectos en los ballenatos.  Otro de los estudios presentados, se trata de una de las líneas de investigación más recientes que estamos desarrollando y busca comprender la relación entre la intensidad de los ataques de gaviotas cocineras a las crías de ballenas francas de Península Valdés y sus niveles de estrés fisiológico. Este estudio es liderado por el Biólogo Alejandro Fernandez Ajó, investigador del ICB y becario doctoral Fulbright-Ministerio de Educación en la Universidad del Norte de Arizona, USA. Los glucocorticoides son hormonas cuyos niveles aumentan en respuesta a situaciones de estrés agudo o crónico. En las ballenas, estas hormonas se depositan a lo largo de la vida en diferentes tejidos como las barbas entre otros. Las barbas al presentar crecimiento continuo, mantienen un registro muy claro de los niveles de hormonas en el tiempo. En las crías que mueren al poco tiempo de nacer, el análisis de una barba permite conocer con precisión los niveles de estrés que las crías tuvieron a lo largo de su breve vida, incluyendo parte de su gestación. Medimos los niveles de glucocorticoides en dos ballenatos que tenían muy pocas o ninguna herida producida por gaviotas y los comparamos con los de dos ballenatos que tenían muchas heridas. También analizamos el caso de una cría de ballena franca del Atlántico Norte que murió al ser colisionada por un barco, es decir, una muerte por trauma agudo sin estrés fisiológico previo.

Los resultados fueron sorprendentes: las dos crías con muchas lesiones de gaviotas tuvieron niveles de hormonas de estrés elevadísimos previo a su muerte, mientras que en las otras tres crías los niveles fueron muy bajos. Si bien el número de casos que analizamos en este estudio preliminar es bajo, los resultados llamaron la atención del Comité Científico, cuyos miembros recomendaron la continuación de este interesante trabajo por su alto valor diagnóstico para comprender los procesos biológicos en relación con las mortandades inusuales de ballenas en Península Valdés.

El valor del avistaje como plataforma de investigación.

Dentro del comité científico, uno de los subcomités se ocupa de temas relacionados con el avistaje de ballenas (WW) alrededor del mundo. En una de las sesiones el Dr. Sironi presentó los resultados preliminares del estudio que la Bióloga Florencia Vilches, investigadora del ICB, está realizando en base a las fotografías tomadas por los fotógrafos a bordo de las lanchas de avistaje de Puerto Pirámides en Península Valdés. En su trabajo diario, ellos obtienen valiosísimas imágenes de las ballenas que avistan durante las excursiones turísticas. Luego de firmar acuerdos de cooperación, hemos comenzado a incorporar las 460.000 fotografías recibidas a nuestro catálogo de foto-identificación iniciado en 1971. Con menos del 1% de las fotos analizadas, Florencia y sus asistentes de investigación ya lograron identificar 151 ballenas, de las cuales 105 son individuos nuevos para nuestro catálogo y 46 son individuos que ya conocíamos. Esto resalta el enorme potencial que las embarcaciones de avistaje tienen como plataformas de investigación de ballenas, y de la ciencia ciudadana como fuente de información colaborativa para estudios aplicados a la conservación de las ballenas y su hábitat. Agradecemos especialmente a los fotógrafos y a la Asociación de Guías Balleneros de Puerto Pirámides por colaborar con este proyecto científico.

Desde la investigación aportamos a la conservación, utilizando siempre metodologías no letales. Nuestros estudios junto a la de una gran comunidad de investigadores, fundamentan con base científica que no hay margen para que las naciones balleneras reanuden o continúen con sus capturas. De este modo defendemos la vida de las ballenas y se generan estrategias de #conservación.

Agradecemos a Animal Welfare Institute y a Cetacean Society International por el apoyo brindado para poder estar presentes en esta Reunión.

© Instituto de Conservación de Ballenas. Se puede reproducir citando la fuente. 

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Desde la investigación aportamos a la conservación, utilizando siempre metodologías no letales. Nuestros estudios junto a la de una gran comunidad de investigadores, fundamentan con base científica que no hay margen para que las naciones balleneras reanuden o continúen con sus capturas. De este modo defendemos la vida de las ballenas y se generan estrategias de conservación.
Foto: Silvia Strasser
Medimos el grosor de la capa de grasa en 345 crías muertas y lo comparamos entre años de alta y baja mortandad, y analizamos el contenido de lípidos en la grasa de 16 crías vivas y lo comparamos con el de 67 crías muertas. Estas variables no mostraron diferencias entre los grupos, lo cual indica que las crías que mueren, al menos en su mayoría, no estarían desnutridas
En las crías que mueren al poco tiempo de nacer, el análisis de una barba permite conocer con precisión los niveles de estrés que las crías tuvieron a lo largo de su breve vida, incluyendo parte de su gestación
Con menos del 1% de las fotos analizadas, Florencia y sus asistentes de investigación ya lograron identificar 151 ballenas, de las cuales 105 son individuos nuevos para nuestro catálogo y 46 son individuos que ya conocíamos. Esto resalta el enorme potencial que las embarcaciones de avistaje tienen como plataformas de investigación de ballenas, y de la ciencia ciudadana como fuente de información colaborativa para estudios aplicados a la conservación de las ballenas y su hábitat. Agradecemos especialmente a los fotógrafos y a la Asociación de Guías Balleneros de Puerto Pirámides por colaborar con este proyecto científico.