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Ballena varada en Dock Sud: un llamado de atención

ICB 12 de Junio de 2017 - La ballena Sei que se encontraba encallada en Dock Sud murió el sábado por la tarde, según reportó Prefectura Naval Argentina. Desde el día miércoles, estuvo siendo monitoreada y custodiada para que logre salir de la zona costera por sus propios medios. Este caso reafirma la necesidad urgente que el Congreso sancione la Ley para crear el Santuario de Mamíferos Marinos en en las aguas territoriales de Argentina

El miércoles 7 por la mañana la ciudad de Buenos Aires recibió la noticia que dos ballenas se encontraban en la zona de Dock Sud. Según lo reportado por Prefectura Naval Argentina, uno de los animales pudo alejarse y el otro quedo encallado en un banco de arena.

Prefectura Naval Argentina inmediatamente inició un operativo tendiente a restringir el área y técnicos de la Dirección de Fauna del Ministerio de Ambiente de la Nación, de la Red de Fauna Costera del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible con el apoyo de la Fundación Cethus evaluaron y monitorearon la evolución de la ballena. El objetivo era lograr que el animal con la marea alta pueda liberarse y desplazarse por sus propios medios sin intentar capturarlo y transportarlo.

La ballena era un ejemplar de la especie Sei o rorcual boreal (Balaenoptera borealis) de aproximadamente 12 metros. Estos animales llegan a alcanzar los 18 metros de longitud, apenas más grandes que una ballena franca austral. Son uno de los nadadores más veloces dentro de los cetáceos y la forma hidrodinámica de su cuerpo les permite llegar a más de 50 km/h. Se encuentran en todos los oceános del mundo. Estas ballenas están en peligro porque fueron cazadas comercialmente en el siglo pasado y aunque fueron protegidas en algunas regiones del mundo, actualmente continúan amenazadas por la contaminación, las colisiones con embarcaciones y por la caza que lleva adelante el gobierno de Japón bajo “fines científicos” en aguas internacionales, aunque en realidad ésta es una cacería comercial encubierta.

Desde el Instituto de Conservación de Ballenas destacamos el trabajo realizado por la Prefectura Naval Argentina, la Dirección de Fauna del Ministerio de Ambiente de la Nación, la Red de Fauna del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible y el apoyo técnico de la Fundación Cethus.

La fisiología de las ballenas está adaptada al agua salada del océano. En el agua dulce, las ballenas se deshidratan, se afecta el funcionamiento de los riñones y la piel no puede controlar infecciones y lesiones. Además, las ballenas necesitan salir a la superficie para respirar. Como es sabido, el agua salada favorece la flotabilidad, por lo que realizar el ascenso en agua dulce les exige un mayor gasto de energía. Todos estos factores aumentan el estrés que sufre una ballena fuera de su hábitat y pueden haber contribuido a su muerte. Intentar capturar o arrastrar y transportar un animal de estas dimensiones, además de las complicaciones logísticas enormes que presentaría, incrementaría notablemente su estrés y muy probablemente aceleraría el riesgo de muerte.

El operativo realizado era lo más recomendado, ya que lo importante era que el animal regrese a mar abierto por sus propios medios. Si bien la ballena fue encontrada encallada el miércoles a primera hora de la mañana, a lo largo de estos días se dieron situaciones de marea alta que le permitían nadar y desplazarse, pero no lo hizo.

Esto denota que el animal podría haber estado enfermo o débil, llegando a las costas del Río de La Plata. Técnicos de la Dirección de Fauna y Flora están coordinando la toma de muestras de piel, grasa, músculo y barbas para realizar diferentes estudios. Lamentablemente no se ha previsto realizar una necropsia completa, como las que realizan los médicos forenses para conocer las causas de muerte. El sitio donde quedó el cuerpo y la dificultad que presenta el destino de los residuos patológicos en algunos casos, dificulta la realización de estudios más completos.

Sin embargo, ésta ha sido una nueva alerta para avanzar en el establecimiento de equipos de especialistas junto con la logística necesaria para atender casos como éste a lo largo del extenso litoral argentino. Que la muerte de esta ballena sea un llamado de atención sobre la necesidad de lograr la aprobación de la Ley para crear el Santuario de Mamíferos Marinos en en las aguas territoriales de Argentina. Este santuario permitirá la concreción de un plan de acción que establezca prioridades de conservación y articular el trabajo entre los diferentes organismos de gobierno, académicos y de la sociedad civil a nivel nacional.


©Instituto de Conservación de Ballenas. Se puede reproducir citando la fuente.

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El operativo realizado era lo más recomendado, ya que lo importante era que el animal regrese a mar abierto por sus propios medios.
La ballena Sei se encuentra clasificada como En Peligro (UICN) y, al igual que otras especies de grandes ballenas sus poblaciones están amenazadas por la contaminación, las colisiones con embarcaciones, el cambio climático, enmallamientos y las actividades balleneras del gobierno de Japón. Ilustración: Centro Conservacion Cetacea