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El ICB apoya proyectos de jóvenes investigadores para la conservación de la biodiversidad del mar patagónico

ICB, 1 de junio de 2017 - Rocío Aimé Nieto Vilela, es bióloga y se encuentra realizando su doctorado en el Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR- CCTCENPAT) en Puerto Madryn. Su proyecto fue uno de los ganadores del Premio Australis, otorgado por el Instituto de Conservación de Ballenas en 2016. A través de esta nota, Rocío comparte detalles de su estudio acerca de los organismos intermareales en las costas de Chubut para evaluar futuros impactos humanos.

En el año 2016 el Instituto de Conservación de Ballenas, para celebrar los 20 años de su fundación, estableció el Premio Australis para apoyar proyectos de investigadores jóvenes que contribuyan de modo directo a la conservación de la biodiversidad de la fauna marino-patagónica en Argentina. Rocío Aimé Nieto Vilela fue una de los beneficiarios del premio por su proyecto para estudiar los invertebrados de intermareales en las costas de Chubut y nos cuenta de qué se trata su estudio:

“Mi nombre es Rocío Aimé Nieto Vilela estoy terminando mi segundo año del doctorado en biología de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Mi lugar de trabajo es el Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR- CCTCENPAT) y mis directores son Federico Márquez y Sebastián Giulianelli del laboratorio LARBIM. Vengo de la Cordillera y aunque crecí rodeada de hermosos bosques siempre supe que quería hacer algo por el ecosistema marino.Vine a estudiar a Puerto Madryn con la idea de trabajar con mamíferos marinos, pero me di cuenta de que mis inquietudes me guiaban a otro lado. En mi búsqueda personal me vi reflejada en los organismos intermareales, ya que pueden vivir tanto en el mar como en la tierra, en el sector de las costas donde pasan medio día cubiertos de agua y medio día expuestos. Actualmente estudio las adaptaciones que presentan estos organismos al quedar expuestos durante un ciclo de mareas a presiones físicas, como el oleaje y la salinidad y a las condiciones meteorológicas (viento, desecación y temperatura).  

Mi estudio busca conocer el delicado ensamble de organismos que habitan este ambiente como los caracoles trompo, Trophon, lapas y mejillines entre otros cientos y analizar si estas condiciones físicas, son más severas en intermareales que se encuentran más al norte respecto de otros ubicados más al sur. Con este fin, seleccioné tres intermareales del Golfo Nuevo en Chubut: Punta Este (42° 47’S), Punta Loma (42º 48`S) y Ambrosetti (42° 49’S) y tres intermareales de Bahía Camarones al sur de Chubut: Playa los Algueros (44° 50’S), Playa Elola (44° 54’S) y Caleta Carolina (44°54’S) (1). Mi hipótesis es que la diferencia en condiciones físicas de estas localidades se verá reflejada en la biodiversidad de organismos que habitan el intermareal. De ser así, las áreas de muestreo localizadas más al sur (Bahía Camarones) al estar expuestos a mayores variaciones en la temperatura, salinidad, rugosidad, fuerza de olas y desecación que las áreas de muestreo del norte (Golfo Nuevo) presentarán un menor número de especies diferentes y menor abundancia de individuos.

Mi trabajo en el campo consta de varias partes, primero para estudiar la biodiversidad de cada ensamble obtendré 10 fotos en cada nivel del intermareal (bajo, medio y alto) con foto-cuadratas, una cámara fotográfica sostenida en un cuadrante de 25 cmX 25 cm(2). Luego analizaré estas fotos en un programa de computadora, donde a cada foto se le coloca una grilla de 100 puntos y se contabilizan las especies y el tipo de cobertura. Además, tomaré muestras de las especies determinadas y se ingresarán como material de referencia en la Colección de Invertebrados del CENPAT (CNP-INV). Parte del material se utilizará para el proyecto de Código de Barras Genético iBOL-CONICET. También registraré datos físico-químicos de salinidad (3), temperatura, humedad relativa y velocidad de viento (4). Para examinar la desecación durante la bajamar, colocaremos esponjas saturadas con agua, en una zona expuesta del intermareal alto (5). Las esponjas se recolectarán antes de la pleamar y se tomará el peso final, lo que nos permitirá determinar el porcentaje de desecación en cada sitio. Registraré la fuerza del oleaje entre los diferentes sitios, mediante la utilización de dinamómetros colocados en el intermareal rocoso de cada playa en las diferentes estaciones muestreadas (6). Sin embargo cada inquietud o tarea de investigación que surge está acompañada por un arduo trabajo, que entre otras cosas, necesita de un fondo de financiación que permita llevar adelante la investigación. Es por eso que solicité participar en la convocatoria de los Premios Australis, ¡y tuve la suerte de salir seleccionada! Este aporte me ayudará a comprar materiales de campo y a realizar las salidas de muestreo en el campo.

Mi investigación tiene como finalidad desarrollar una base de datos que permita conocer la biodiversidad y el estado de las comunidades que habitan uno de los intermareales más estresantes del mundo. De este modo, podremos conocer el estado inicial de la biodiversidad de las costas de Chubut, para luego monitorear los efectos que podrían ocasionar actividades humanas como el cultivo de especies comerciales exóticas (ostra japonesa, salmones, etc), la contaminación portuaria, el calentamiento climático y la maricultura y acuicultura en la zona.”

©Instituto de Conservación de Ballenas. Se puede reproducir citando la fuente.

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La investigación de Rocío tiene como finalidad desarrollar una base de datos que permita conocer la biodiversidad y el estado de las comunidades que habitan uno de los intermareales más estresantes del mundo.
El trabajo de campo consta de varias partes, primero para estudiar la biodiversidad de cada ensamble se obtienen 10 fotos en cada nivel del intermareal (bajo, medio y alto) con foto-cuadratas, una cámara fotográfica sostenida en un cuadrante de 25 cmX 25 cm(2).