Noticias y Novedades
Reencuentro con una vieja amiga en las aguas de Península Valdés

ICB, 20 de junio de 2014Hay momentos especiales en la vida de los investigadores que estudian animales silvestres en su ambiente natural. Uno de ellos es, sin dudas, el reencuentro con individuos que han sido observados a lo largo del tiempo. ¡Y más aún cuando ese reencuentro se produce con una ballena conocida desde hace más de cuarenta años! Este es el caso de la Ballena 125, reavistada con un nuevo ballenato en Península Valdés. 

Vicky Rowntre es la Directora Científica del Programa Ballena Franca Austral del Instituto de Conservación de Ballenas / Ocean Alliance. Durante más de tres décadas, Vicky ha analizado cada una de las fotografías que se toman durante los relevamientos aéreos de foto identificación para mantener actualizado el catálogo de las ballenas francas australes de Península Valdés en la Patagonia argentina.

Recientemente, analizando las fotografías del año 2011, Vicky se llevó una gran sorpresa: entre las visitantes de la temporada estaba la Ballena 125. Esta ballena fue registrada por primera vez en 1972. Por entonces, ya tenía una gran herida sobre su espalda, que según el Dr. Roger Payne podría haber sido ocasionada por un arpón.

Cuando la Ballena 125 fue registrada en 1972 tenía una cría, es decir que ya era adulta. Las ballenas francas australes tienen su primera cría en promedio a los nueve años de edad. Entre su primer avistaje en 1972 y el último en 2011 pasaron 39 años. Por lo tanto, cuando la Ballena 125 fue vista por última vez tenía al menos 48 años de edad.

Los registros que tenemos de esta ballena son los siguientes (+ indica que se encontraba con cría): 1972 +, 1975 +, 1978 +, 1981 + (rel MC sólo C), 1987, 1989 +, 1992, 1998 + y 2011 +.

Es decir que desde que la conocemos, esta ballena ha traído al menos siete nuevos ballenatos a esta población. ¡Es increíble pensar que a la edad de 48 años se encontraba con una nueva cría y que ha sobrevivido a lo que podría ser la herida de un arpón décadas atrás!

Vicky Rowntree expresó: “Si la ballena fue herida en 1961, cuando las flotas rusas cazaron 1.300 ballenas francas australes al borde de la plataforma al este de Península Valdés, entonces podría tener 58 años de edad. Pero no podemos estar seguros porque los rusos continuaron su caza ilegal de ballenas durante 10 años en diferentes regiones del hemisferio sur y es posible también que la herida no sea de un arpón. ¡Sea lo que sea que le haya pasado, esta ballena es una gran sobreviviente y una gran madre!’

Encontrarnos con historias de vida como la de la Ballena 125 es una de las grandes recompensas del trabajo de investigación a largo plazo. Ser capaces de entender los acontecimientos de la vida de ballenas individuales en un contexto más amplio y lo que significa para una población y para la especie a largo plazo tiene un valor único para su conservación. Este valor justifica el gran esfuerzo que realizamos año a año para sostener el Programa de Investigación Ballena Franca Austral, que actualmente es el estudio de mayor continuidad en el mundo basado en el seguimiento de ballenas individuales fotoidentificadas en su ambiente natural.

Sumáte al Programa de Adopción Ballena Franca Austral y estarás contribuyendo al estudio de mayor continuidad efectuado sobre una especie de ballena basado en el seguimiento de individuos a través de la foto identificación.  Adopta una Ballena hoy!


Se puede difundir citando la fuente. © Instituto de Conservación de Ballenas

 Anterior - Siguiente   


 

Fotografía de la Ballena 125 de 1972 y de 2011.